Translate

miércoles, 2 de mayo de 2012

El exceso de información, internet y el stress




El prólogo del libro “Educar las emociones” de la Psiquiatra Amanda Céspedes, plantea que los padres progresivamente están teniendo la convicción de que educar para tener “éxito” en la vida tiene que ver con entregar una gran cantidad de conocimientos que aseguren que el niño tenga un buen desempeño en la PSU, y que a su vez este tenga un buen desempeño en su educación superior. Como respuesta a esta situación plantea que las herramientas para desenvolvernos sanamente en la vida no tienen que ver con dominar un cúmulo de conocimientos, sino que tiene que ver con ser capaces de modelar las emociones, ser capaces de tener un dominio de la inteligencia emocional que nos permita salir adelante con creatividad y resiliencia, de las situaciones que la vida nos presente.

Ahora bien, cómo se construye esto.

Paso a explicar, desde muy pequeños el niño conforme avanza su va desarrollando habilidades cognitivas que progresivamente le dan la posibilidad de adquirir lenguaje, ahora bien esta capacidad se va complejizándo con el paso del tiempo hasta llegar a un desarrollo que le permitirá tener “afirmaciones generativas” del mundo, de los otros y de si mismo.

Según Berger y Luckamn el proceso de convertirse en persona se va construyendo en tanto el niño en sus distintas interacciones con su entorno va teniendo espacio para construirse en el lenguaje, socializándose paulatinamente en donde va formando la base de una visión de simismo que probablemente lo acompañe gran parte de su vida.

En este sentido son fundamentales las interacciones sociales significativas que va teniendo el niño, cómo es que desde pequeño va obteniendo espacios para el desarrollo de las habilidades sociales que le permitan ir desarrollando la Inteligencia Emocional necesaria para desenvolverse en el mundo de la aldea global.

Para nadie es novedad que la Internet ha modificado la forma en cómo se comunican los niños y adolescentes de hoy.

Es evidente que Internet está produciendo un rápido cambio en las costumbres y modos de vida de las personas, ya que en cierto sentido está modificando la forma en que nos relacionamos unos con otros. Kraut y cols. (1998) examinaron el impacto de Internet sobre 169 personas en 73 hogares, encontrando que un gran uso de Internet estaba asociado con un decremento en la comunicación con los miembros de la familia en el hogar, un decremento en el tamaño de su círculo social y un incremento en su depresión y soledad.

Hoy los niños “digitalizan” la comunicación con los pares, esto significa que cada día más la comunicación se hace virtualmente a través de redes sociales, e mails, salas de chat, a través de espacios sociotécnicos que de acuerdos a sus propias reglas vienen a modelar la forma en cómo el niño/adolescente se relaciona con sus pares conocidos y no tan conocidos. Las relaciones se fundan a través del “mensaje” escrito, que por cierto carece de toda la riqueza de la comunicación no verbal. Un efecto importantísimo de esto tiene que ver con la falta de habilidades sociales que tienen los jóvenes que privilegian este espacio de comunicación en desmedro del contacto presencial cara a cara, habilidades sociales que por cierto cada día se potencian menos el interior de las familias.

Para nadie es novedad que, aunque existiendo la comunicación digital, es necesario para tener un desarrollo de una adecuada inteligencia emocional que le permita al niño/adolescente desenvolverse en la vida sin mayores contratiempos que los propios de este proceso evolutivo

Si bien es cierto que Internet potencia el contacto entre pares, tampoco es menos cierto que utilizar solo esta plataforma lleva consigo un bajo desarrollo de las habilidades sociales necesarias para tener relaciones sanas en la vida real.

No hay comentarios:

Publicar un comentario