Translate

miércoles, 2 de mayo de 2012

Stress por desarraigo


Me ha causado mucha gracia leer un post  donde se menciona cómo se vería el mismísimo Paulo Coelho sometido a los avatares de la vida cotidiana de una gran ciudad, los grandes congestionamientos de tránsito, la falta de puestos de estacionamiento, el abuso de más de un gracioso que nos encontramos por allí, en fín, son tantas cosas que nos aumentan el nivel de stress.
Mi terapia es similar  , paso diariamente entre una hora y media y dos horas en el tráfico. Si vamos al exterior del vehículo, el caos se manifiesta a través de motociclistas que pasan por todos lados, sin respetar rayado, flecha, sentido u otra señal de ordenación de tránsito. Muchos automovilistas que tampoco respetan las normas, causando, entre otras cosas, más congestionamiento. Eso sin contar los vehículos en mal estado que producen grandes emisiones de monóxido, falta de luces para indicar hacia donde se moverán los vehículos, todo esto para el "disfrute" de sus colegas en el tránsito.
Mientras el caos se apropia de todo en el exterior, en el interior yo me descargo insultando en silencio a los más abusadores. Es una excelente terapia, me lanzan el vehículo y yo les digo, moviendo los labios pero sin hablar, las mas variadas groserías de mi repertorio especial para estos casos. Una vez pasado el inconveniente, me vuelvo a refugiar en mi música electrónica o jazzística. Grandes dosis de “Café Buddha”, "Norah Jones",“FTV New Season”, “Buddha Bar”, “Future Sound Of”, “So Soneva”, “Asian Lounge”, “World Groove”, “Serve Chilled, A Return To The Brighter Side Of Chill", Gerry Mulligan meets Johnny Hodges, Torun Eriksen. Cualquiera que los haya escuchado me va a dar la razón en que son una buena medicina para sobrellevar las tensiones de la vida diaria, para bajar la frecuencia con la que nos envuelve la vida moderna.


Recuerdo mi estancia en Oriente donde estos niveles son mucho más altos, la gente, a propósito del trabajo, vive en una gran tensión, tanto para dirigirse a la oficina, como en ella misma, dada la intensidad que le ponen a las horas de trabajo.


Una de las terapias mas utilizadas por los japoneses es la del baño diario con agua caliente (40 grados centígrados) en una tina de madera, mejor conocido como “O-furo”. Por lo general los trabajadores llegan a su casa y se duchan inicialmente, para después pasar al “O-furo”, cuya función es relajar, no limpiar. El agua caliente usada en el ofuro ayuda a eliminar toxinas, relajar los músculos, estimular la circulación y purificar el cuerpo y el alma. A diferencia de Occidente, donde la velocidad y eficiencia en la ducha es muy apreciada, el japonés dispone de el tiempo necesario para relajarse en la tina, compartiendo incluso el agua caliente con los otros miembros de la familia, en un ritual riguroso que data de muchísimos años atrás.



Recomiendo ampliamente el libro “The Japanese Bath” de Bruce Smith y Yoshiko Yamamoto, donde se describe abundantemente y se documenta con más de 60 fotografías, este ritual estético, placentero, purificador y relajante..

En lo personal sólo un baño de inmersión bien caliente acompañado de una buena música hace que mis niveles de stress disminuyan profundamente.A veces quedo tan relajada  que creo que puedo llegar a dormirme. Es por eso que trato de practicarlo cuando estoy con alguien en mi casa.No sea que llegue a morir ahogada.Nada más lejos  que tener impulsos tanáticos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario