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miércoles, 17 de septiembre de 2014

Que sabés de tu tiroides: Cuál es el objetivo de este blog

Que sabés de tu tiroides: Cuál es el objetivo de este blog:  Explicar en lenguaje simple, todo lo relacionado con la glándula tiroides.  La función de la misma y a través de que hormonas la cumple....

¿Cómo detectamos el estrés?¿Sientes demasiada tensión emocional y que se te exige demasiado? ¿No duermes bien preocupado por los exámenes y las tareas escolares? ¿Comes de prisa porque estás demasiado ocupado? No estás solo. Todos - adultos, adolescentes y hasta los niños - pasan por momentos de estrés. Sin embargo, hay formas de reducirlo y hacer frente a lo que es inevitable.¿Qué es el estrés?El estrés es una sensación que creamos al reaccionar a ciertos eventos. Es la manera en la que el cuerpo se enfrenta a un reto y se prepara para actuar ante una situación difícil con enfoque, fortaleza, vigor y agudeza mental.Los eventos que provocan el estrés cubren una variedad de situaciones - desde verse en peligro físico hasta hacer una presentación en clase o tomar un semestre con la asignatura más difícil.El cuerpo humano responde a estas situaciones activando el sistema nervioso y ciertas hormonas. El hipotálamo envía señales a las glándulas adrenales para que produzcan más adrenalina y cortisol y envíen estas hormonas al torrente circulatorio. Estas hormonas aumentan la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria, la presión arterial y el metabolismo. Los vasos sanguíneos se ensanchan para permitir una mayor circulación sanguínea hacia los músculos, poniéndolos en alerta. Las pupilas se dilatan para mejorar la visión. El hígado libera parte de la glucosa almacenada para aumentar la energía del cuerpo. Y el cuerpo produce sudor para refrescarse. Todos estos cambios físicos preparan a la persona para reaccionar rápidamente y eficazmente cuando siente tensión emocional.Esta reacción se conoce como respuesta al estrés. Cuando funciona como es debido, esta reacción es la mejor forma para que la persona funcione bajo presión. Pero la respuesta al estrés también puede causar problemas cuando es extrema.El estrés bueno y el maloLa respuesta al estrés (respuesta de combate o fuga) es crítica en situaciones de emergencia, como cuando un conductor tiene que frenar el auto repentinamente para evitar un accidente. También se activa en una forma más sencilla cuando la persona está tensa, aunque no corra peligro - como cuando tu batazo puede ganar el juego; cuando te preparas para una fiesta o cuando estás haciendo un examen final. Un poco de estrés de este tipo puede ayudarte a mantenerte atento, listo para hacerle frente a cualquier reto. Y el sistema nervioso vuelve a su normalidad, listo para responder de nuevo cuando sea necesario.Pero el estrés no es siempre una reacción a cosas inmediatas o momentáneas. Eventos progresivos o a largo plazo, como un divorcio o el traslado a un nuevo vecindario o escuela, también pueden causar estrés. Las situaciones a largo plazo pueden producir un estrés de poca intensidad, pero perdurable, ocasionando dificultades a la persona. El sistema nervioso siente una tensión continua y se mantiene relativamente activo a fin de continuar liberando hormonas adicionales durante un período de tiempo prolongado. Esto puede agotar las reservas del cuerpo, haciendo que la persona se sienta agotada o abrumada, debilitando el sistema inmunológico del cuerpo y ocasionando otros problemas.¿Qué causa una sobrecarga de estrés?Aunque una suficiente cantidad de estrés puede ser buena, una sobrecarga es algo aparte - nadie se beneficia por demasiado estrés. Por ejemplo, tener un poco de estrés porque tienes un examen puede motivarte a estudiar más. Pero cuando el examen te causa mucho estrés, te concentras menos en la materia que necesitas aprender.Las presiones que son extremadamente intensas, que perduran por mucho tiempo, o los problemas que hay que afrontar sin ayuda, pueden ocasionar una sobrecarga de estrés. A continuación mencionamos varias situaciones que pueden ser agobiantes si continúan por largo tiempo:• ser víctima de intimidación o estar expuesto a violencia o lesions físicas• relaciones tensas, conflictos familiares, la tristeza ocasionada por un corazón quebrantado, o el fallecimiento de un ser querido• problemas continuos en la escuela ocasionados por un problema de aprendizaje o cualquier otro problema como (ADHD) - trastorno de falta de atención por hiperactividad, el cual deja de causar estrés una vez que se reconoce y se trata con el apoyo adecuado.• estar siempre apurado, no tener tiempo para descansar y relajarse, y estar siempre en movimientoAlgunas veces el estrés es extremo y necesita atención especial. El trastorno de estrés post-traumático es una reacción muy fuerte que puede producirse en personas que han pasado por una situación extremadamente traumática, como un accidente automovilístico grave, un desastre natural como un terremoto, o una agresión como la violación sexual.Algunas personas tienen problemas de ansiedad que causan reacciones extremas de estrés, convirtiendo pequeñas dificultades en crisis mayores. Si una persona se siente tensa, enojada o preocupada o tensa con frecuencia, es posible que sufra de ansiedad. Los problemas de ansiedad generalmente necesitan atención, y muchas personas buscan la ayuda de un consejero profesional para superarlos.Señales de sobrecarga de estrésLas personas que están pasando por una sobrecarga de estrés muestran algunos de los siguientes síntomas:• ansiedad o ataques de pánico• constante presión, confusión y apresuramiento• irritabilidad y melancolía• síntomas físicos: problemas estomacales, dolores de cabeza y dolores de pecho• reacciones alérgicas: eczema y asma• problemas del sueño• beber en exceso, comer en exceso, fumar o usar drogas• tristeza o depresiónTodas las personas sienten el estrés de una manera diferente. Algunas personas se enfadan, comportándose de manera poco apropiada y desquitándose con los demás. Otras personas lo esconden y comienzan a padecer de problemas alimentarios o abuso de sustancias ilegales. Las personas que padecen de una enfermedad crónica también notan que los síntomas de su enfermedad se acrecientan cuando tienen una sobrecarga de estrés.Mantén el estrés bajo control¿Qué puedes hacer para manejar la sobrecarga de estrés, o mejor aún, eliminarla? El mejor método para hacerle frente al estrés es aprender a manejar el estrés que acompaña cualquier reto; ya sea bueno o malo. El arte de manejar el estrés se va perfeccionando si se usa con regularidad, no solamente cuando se está bajo presión. Saber cómo eliminar el estrés y hacerlo durante situaciones calmadas puede ayudarte a pasar por circunstancias difíciles que puedan surgir. A continuación mencionamos varias sugerencias que ayudan a controlar el estrés:• No te sobrecargues con actividades. Si te sientes tenso, piensa en eliminar una o dos actividades, optando por mantener las más importantes.• Se realista. No trates de ser perfecto - nadie lo es. Esperar perfección de los demás aumenta el nivel de tu estrés (sin mencionar la presión que ejerce sobre los demás). Si necesitas ayuda con algo, como el trabajo escolar, pídela.• Duerme bien. Cuando se duerme la cantidad de horas necesarias, el cuerpo y la mente se mantienen en buen estado, pudiendo manejar cualquier situación negativa que cause estrés. Debido a que el "reloj del sueño" biológico cambia durante la adolescencia, muchos adolescentes prefieren acostarse más tarde en la noche y dormir más tarde en la mañana. Pero si te acuestas tarde y tienes que levantarte temprano para ir a la escuela, no dormirás la cantidad de horas necesarias.• Aprende a relajarte. El antídoto natural del cuerpo para el estrés se llama respuesta de relajamiento. Es lo opuesto al estrés y crea una sensación de calma y bienestar. Los beneficios químicos de la respuesta de relajamiento pueden activarse simplemente relajándote. Puedes provocar la respuesta de relajamiento si aprendes unos simples ejercicios de respiración y los usas cuando estés en una situación que te cause estrés. (Haz "clic “ en el botón para aprender sobre una). Asegúrate de mantenerte relajado y de tomar tiempo para disfrutar de actividades que te calmen y sean placenteras: leer un buen libro, tomar tiempo para disfrutar de tu pasatiempo favorito, jugar con tu animalito preferido, o darte un baño relajante.• Cuida tu cuerpo. Los expertos están de acuerdo en que ejercitarse con regularidad ayuda a las personas a manejar el estrés. (El ejercicio excesivo o compulsivo puede contribuir al estrés, por lo tanto, debe hacerse con moderación) Aliméntate bien para que tu cuerpo funcione de la mejor forma posible. Cuando sientes estrés, es fácil comer apresuradamente y comer comidas rápidas o que no son nutritivas. Cuando tienes estrés, tu cuerpo necesita más vitaminas y minerales que nunca. Algunas personas usan drogas para escapar de la tensión emocional. Aunque parezca que el alcohol y las drogas alivian la tensión emocional momentáneamente, la realidad es que depender de ellos causa más estrés porque afecta la habilidad natural del cuerpo para recuperarse.• Cuida tus pensamientos. Tus perspectivas, actitud y pensamientos influyen mucho en la manera en que percibes las situaciones. ¿Está tu copa medio llena o medio vacía? Una buena dosis de optimismo te ayudará a salir adelante en situaciones difíciles. Aunque no tengas práctica o seas algo pesimista, todos podemos aprender a pensar con más optimismo y disfrutar de los beneficios.• Resuelve los problemas sencillos. Aprender a resolver los problemas cotidianos te hace sentir en control. Evitarlos puede hacerte sentir que tienes poco control de la situación, causándote todavía más estrés. Aprende a evaluar la situación con calma, a pensar en las opciones que tienes, y a tomar los pasos necesarios para resolver el problema. Cuando te sientes capaz de resolver problemas pequeños, tendrás la confianza necesaria para resolver problemas más complejos - lo cual te ayudará en situaciones que te causen mucho estrés.Aumenta tu resistencia¿Has notado que ciertas personas parecen adaptarse a las circunstancias difíciles sin alterarse? Se mantienen serenos bajo presión y pueden resolver los problemas según van surgiendo. Los investigadores han identificado las cualidades que hacen que ciertas personas posean una resistencia natural aun cuando se enfrentan a circunstancias que producen mucho estrés. Si deseas aumentar tu resistencia, trata de adquirir estas actitudes y comportamientos:• Piensa en los cambios como retos normales en tu vida.• Reconoce las demoras y las derrotas como un problema momentáneo que puedes resolver.• Piensa que tendrás éxito si continúas avanzando hacia tu meta.• Resuelve los problemas cuando surjan• Establece relaciones firmes y cumple con tus compromisos con tu familia y amistades.• Consigue un buen sistema de apoyo y pide ayuda.• Participa en actividades para relajarte y divertirte con regularidadAprende a pensar que los retos son oportunidades y las situaciones difíciles no son desastres, sino problemas momentáneos. Resuelve los problemas y pide ayuda y consejos de otras personas, en vez de quejarte y permitir que se te acumule el estrés. Fija tus propias metas y mantente al tanto de tu progreso. Toma tiempo para relajarte. Sé optimista. Cree en ti mismo. Respira. Permite que un poquito de estrés te motive a tomar una acción positiva que te ayude a alcanzar tus metas.

lunes, 25 de agosto de 2014

Como detectar el Stress

¿Cómo detectamos el estrés? ¿Sientes demasiada tensión emocional y que se te exige demasiado? ¿No duermes bien preocupado por los exámenes y las tareas escolares? ¿Comes de prisa porque estás demasiado ocupado? No estás solo. Todos - adultos, adolescentes y hasta los niños - pasan por momentos de estrés. Sin embargo, hay formas de reducirlo y hacer frente a lo que es inevitable. ¿Qué es el estrés? El estrés es una sensación que creamos al reaccionar a ciertos eventos. Es la manera en la que el cuerpo se enfrenta a un reto y se prepara para actuar ante una situación difícil con enfoque, fortaleza, vigor y agudeza mental. Los eventos que provocan el estrés cubren una variedad de situaciones - desde verse en peligro físico hasta hacer una presentación en clase o tomar un semestre con la asignatura más difícil. El cuerpo humano responde a estas situaciones activando el sistema nervioso y ciertas hormonas. El hipotálamo envía señales a las glándulas adrenales para que produzcan más adrenalina y cortisol y envíen estas hormonas al torrente circulatorio. Estas hormonas aumentan la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria, la presión arterial y el metabolismo. Los vasos sanguíneos se ensanchan para permitir una mayor circulación sanguínea hacia los músculos, poniéndolos en alerta. Las pupilas se dilatan para mejorar la visión. El hígado libera parte de la glucosa almacenada para aumentar la energía del cuerpo. Y el cuerpo produce sudor para refrescarse. Todos estos cambios físicos preparan a la persona para reaccionar rápidamente y eficazmente cuando siente tensión emocional. Esta reacción se conoce como respuesta al estrés. Cuando funciona como es debido, esta reacción es la mejor forma para que la persona funcione bajo presión. Pero la respuesta al estrés también puede causar problemas cuando es extrema. El estrés bueno y el malo La respuesta al estrés (respuesta de combate o fuga) es crítica en situaciones de emergencia, como cuando un conductor tiene que frenar el auto repentinamente para evitar un accidente. También se activa en una forma más sencilla cuando la persona está tensa, aunque no corra peligro - como cuando tu batazo puede ganar el juego; cuando te preparas para una fiesta o cuando estás haciendo un examen final. Un poco de estrés de este tipo puede ayudarte a mantenerte atento, listo para hacerle frente a cualquier reto. Y el sistema nervioso vuelve a su normalidad, listo para responder de nuevo cuando sea necesario. Pero el estrés no es siempre una reacción a cosas inmediatas o momentáneas. Eventos progresivos o a largo plazo, como un divorcio o el traslado a un nuevo vecindario o escuela, también pueden causar estrés. Las situaciones a largo plazo pueden producir un estrés de poca intensidad, pero perdurable, ocasionando dificultades a la persona. El sistema nervioso siente una tensión continua y se mantiene relativamente activo a fin de continuar liberando hormonas adicionales durante un período de tiempo prolongado. Esto puede agotar las reservas del cuerpo, haciendo que la persona se sienta agotada o abrumada, debilitando el sistema inmunológico del cuerpo y ocasionando otros problemas. ¿Qué causa una sobrecarga de estrés? Aunque una suficiente cantidad de estrés puede ser buena, una sobrecarga es algo aparte - nadie se beneficia por demasiado estrés. Por ejemplo, tener un poco de estrés porque tienes un examen puede motivarte a estudiar más. Pero cuando el examen te causa mucho estrés, te concentras menos en la materia que necesitas aprender. Las presiones que son extremadamente intensas, que perduran por mucho tiempo, o los problemas que hay que afrontar sin ayuda, pueden ocasionar una sobrecarga de estrés. A continuación mencionamos varias situaciones que pueden ser agobiantes si continúan por largo tiempo: • ser víctima de intimidación o estar expuesto a violencia o lesions físicas • relaciones tensas, conflictos familiares, la tristeza ocasionada por un corazón quebrantado, o el fallecimiento de un ser querido • problemas continuos en la escuela ocasionados por un problema de aprendizaje o cualquier otro problema como (ADHD) - trastorno de falta de atención por hiperactividad, el cual deja de causar estrés una vez que se reconoce y se trata con el apoyo adecuado. • estar siempre apurado, no tener tiempo para descansar y relajarse, y estar siempre en movimiento Algunas veces el estrés es extremo y necesita atención especial. El trastorno de estrés post-traumático es una reacción muy fuerte que puede producirse en personas que han pasado por una situación extremadamente traumática, como un accidente automovilístico grave, un desastre natural como un terremoto, o una agresión como la violación sexual. Algunas personas tienen problemas de ansiedad que causan reacciones extremas de estrés, convirtiendo pequeñas dificultades en crisis mayores. Si una persona se siente tensa, enojada o preocupada o tensa con frecuencia, es posible que sufra de ansiedad. Los problemas de ansiedad generalmente necesitan atención, y muchas personas buscan la ayuda de un consejero profesional para superarlos. Señales de sobrecarga de estrés Las personas que están pasando por una sobrecarga de estrés muestran algunos de los siguientes síntomas: • ansiedad o ataques de pánico • constante presión, confusión y apresuramiento • irritabilidad y melancolía • síntomas físicos: problemas estomacales, dolores de cabeza y dolores de pecho • reacciones alérgicas: eczema y asma • problemas del sueño • beber en exceso, comer en exceso, fumar o usar drogas • tristeza o depresión Todas las personas sienten el estrés de una manera diferente. Algunas personas se enfadan, comportándose de manera poco apropiada y desquitándose con los demás. Otras personas lo esconden y comienzan a padecer de problemas alimentarios o abuso de sustancias ilegales. Las personas que padecen de una enfermedad crónica también notan que los síntomas de su enfermedad se acrecientan cuando tienen una sobrecarga de estrés. Mantén el estrés bajo control ¿Qué puedes hacer para manejar la sobrecarga de estrés, o mejor aún, eliminarla? El mejor método para hacerle frente al estrés es aprender a manejar el estrés que acompaña cualquier reto; ya sea bueno o malo. El arte de manejar el estrés se va perfeccionando si se usa con regularidad, no solamente cuando se está bajo presión. Saber cómo eliminar el estrés y hacerlo durante situaciones calmadas puede ayudarte a pasar por circunstancias difíciles que puedan surgir. A continuación mencionamos varias sugerencias que ayudan a controlar el estrés: • No te sobrecargues con actividades. Si te sientes tenso, piensa en eliminar una o dos actividades, optando por mantener las más importantes. • Se realista. No trates de ser perfecto - nadie lo es. Esperar perfección de los demás aumenta el nivel de tu estrés (sin mencionar la presión que ejerce sobre los demás). Si necesitas ayuda con algo, como el trabajo escolar, pídela. • Duerme bien. Cuando se duerme la cantidad de horas necesarias, el cuerpo y la mente se mantienen en buen estado, pudiendo manejar cualquier situación negativa que cause estrés. Debido a que el "reloj del sueño" biológico cambia durante la adolescencia, muchos adolescentes prefieren acostarse más tarde en la noche y dormir más tarde en la mañana. Pero si te acuestas tarde y tienes que levantarte temprano para ir a la escuela, no dormirás la cantidad de horas necesarias. • Aprende a relajarte. El antídoto natural del cuerpo para el estrés se llama respuesta de relajamiento. Es lo opuesto al estrés y crea una sensación de calma y bienestar. Los beneficios químicos de la respuesta de relajamiento pueden activarse simplemente relajándote. Puedes provocar la respuesta de relajamiento si aprendes unos simples ejercicios de respiración y los usas cuando estés en una situación que te cause estrés. (Haz "clic “ en el botón para aprender sobre una). Asegúrate de mantenerte relajado y de tomar tiempo para disfrutar de actividades que te calmen y sean placenteras: leer un buen libro, tomar tiempo para disfrutar de tu pasatiempo favorito, jugar con tu animalito preferido, o darte un baño relajante. • Cuida tu cuerpo. Los expertos están de acuerdo en que ejercitarse con regularidad ayuda a las personas a manejar el estrés. (El ejercicio excesivo o compulsivo puede contribuir al estrés, por lo tanto, debe hacerse con moderación) Aliméntate bien para que tu cuerpo funcione de la mejor forma posible. Cuando sientes estrés, es fácil comer apresuradamente y comer comidas rápidas o que no son nutritivas. Cuando tienes estrés, tu cuerpo necesita más vitaminas y minerales que nunca. Algunas personas usan drogas para escapar de la tensión emocional. Aunque parezca que el alcohol y las drogas alivian la tensión emocional momentáneamente, la realidad es que depender de ellos causa más estrés porque afecta la habilidad natural del cuerpo para recuperarse. • Cuida tus pensamientos. Tus perspectivas, actitud y pensamientos influyen mucho en la manera en que percibes las situaciones. ¿Está tu copa medio llena o medio vacía? Una buena dosis de optimismo te ayudará a salir adelante en situaciones difíciles. Aunque no tengas práctica o seas algo pesimista, todos podemos aprender a pensar con más optimismo y disfrutar de los beneficios. • Resuelve los problemas sencillos. Aprender a resolver los problemas cotidianos te hace sentir en control. Evitarlos puede hacerte sentir que tienes poco control de la situación, causándote todavía más estrés. Aprende a evaluar la situación con calma, a pensar en las opciones que tienes, y a tomar los pasos necesarios para resolver el problema. Cuando te sientes capaz de resolver problemas pequeños, tendrás la confianza necesaria para resolver problemas más complejos - lo cual te ayudará en situaciones que te causen mucho estrés. Aumenta tu resistencia ¿Has notado que ciertas personas parecen adaptarse a las circunstancias difíciles sin alterarse? Se mantienen serenos bajo presión y pueden resolver los problemas según van surgiendo. Los investigadores han identificado las cualidades que hacen que ciertas personas posean una resistencia natural aun cuando se enfrentan a circunstancias que producen mucho estrés. Si deseas aumentar tu resistencia, trata de adquirir estas actitudes y comportamientos: • Piensa en los cambios como retos normales en tu vida. • Reconoce las demoras y las derrotas como un problema momentáneo que puedes resolver. • Piensa que tendrás éxito si continúas avanzando hacia tu meta. • Resuelve los problemas cuando surjan • Establece relaciones firmes y cumple con tus compromisos con tu familia y amistades. • Consigue un buen sistema de apoyo y pide ayuda. • Participa en actividades para relajarte y divertirte con regularidad Aprende a pensar que los retos son oportunidades y las situaciones difíciles no son desastres, sino problemas momentáneos. Resuelve los problemas y pide ayuda y consejos de otras personas, en vez de quejarte y permitir que se te acumule el estrés. Fija tus propias metas y mantente al tanto de tu progreso. Toma tiempo para relajarte. Sé optimista. Cree en ti mismo. Respira. Permite que un poquito de estrés te motive a tomar una acción positiva que te ayude a alcanzar tus metas.

jueves, 3 de mayo de 2012

Stress en enfermedades inmunodeprimidas,depresión y enfermedades oncológicas


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Desde hace mucho tiempo, se ha pensado que los factores psicológicos desempeñan un papel contribuyente en la predisposición, el comienzo o el curso de varias enfermedades físicas. Estudios recientes demuestran claramente una unión entre el estrés y el desarrollo y curso de muchas enfermedades. El estrés es definido como una condición que ocurre cuando un individuo percibe las demandas de una situación que excede sus recursos y puede incrementar la vulnerabilidad del organismo a ciertas enfermedades ejerciendo un efecto inmunosupresor. Se realiza una actualización acerca de las influencias del estrés psicológico en aquellas enfermedades que están conectadas directamente con los mecanismos inmunológicos tales como las infecciones, las enfermedades autoinmunes y las neoplasias, así como también su efecto sobre las enfermedades cardiovasculares. Se señala que intervenciones psicológicas oportunas pueden contribuir a modular la respuesta al estrés y mejorar el comportamiento de la salud, enseñando a los individuos métodos más adaptativos para interpretar los desafíos de la vida con respuestas más efectivas.

Diversos estudios demuestran claramente una unión entre el estrés, el desarrollo y el curso de muchas enfermedades.1,2 El concepto de que el cerebro puede modular el sistema inmune fundamenta la teoría del estrés. Recientes avances en el estudio de las interacciones entre el sistema nervioso central (SNC) y el sistema inmune (SI) han demostrado una vasta red de vías de comunicación entre ambos..
El estrés se define como un estado que ocurre cuando un individuo percibe las demandas de una situación que excede sus recursos. Este evento estresante puede incrementar la vulnerabilidad del organismo a ciertas enfermedades, ejerciendo un efecto inmunosupresor,5 que se manifiesta fundamentalmente en aquellas patologías que están vinculadas directamente con los mecanismos inmunológicos, tales como las infecciones, las enfermedades autoinmunes y las neoplasias.6-8 También se conoce que el estrés crónico puede conducir a presión sanguínea elevada y riesgo de ataque al corazón.-Se debe distinguir el eustrés del distrés. El eustrés es un evento neutral o placentero que se piensa puede ser “controlable”. El distrés puede ser emocional o físicamente amenazador, severo, prolongado, impredecible e “incontrolable”.
El campo de la psiconeuroinmunología, rápidamente creciente, involucra la elucidación de las complejas interacciones entre el SNC, el sistema endocrino y el SI, así como sus efectos sobre la salud. Aunque los mecanismos descritos en esta comunicación bidireccional no son aún completamente comprendidos, los estudios en esta disciplina han mostrado que el estrés, a través del eje hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA) y de la médula adrenal simpática, puede inducir una modulación del SI.La amígdala, la cual forma parte del lóbulo temporal del cerebro, es el área más importante para percibir los eventos estresantes, ya que esta posee un grado considerable de aprendizaje, memoria y monitorea la entrada de información sensorial ante cualquier signo de daño potencial. El estrés crónico aumenta la irritabilidad, que es una condición seriamente dañina y está unido a un incremento en la reactividad, lo cual activa a la amígdala y las neuronas que liberan el factor liberador de corticotropina (FLC). Esta es una hormona peptídica que constituye uno de los neurotransmisores más influyentes en el cerebro y el mediador central en la respuesta al estrés, que coordina el comportamiento, la activación autonómica y la neuroendocrina. El cerebro responde con noradrenalina (NA) y la liberación incrementada de hormonas de estrés. La irritabilidad está estrechamente asociada con muchas formas de enfermedad, que van desde la depresión y la adición a drogas hasta la diabetes y la enfermedad del corazón..
Los últimos 15 años de investigación en psiconeuroinmunología se han caracterizado por un interés renovado en los mecanismos de la inflamación y en la participación del cerebro en dichos mecanismos. Las citocinas proinflamatorias periféricas, producidas por células inmunes accesorias activadas, actúan en el cerebro provocando fiebre, como signo de enfermedad y activación del eje HPA, lo que abre importantes perspectivas para la comprensión y el tratamiento de los síntomas psiquiátricos y neurovegetativos presentes en diferentes enfermedades.Los trastornos por estrés psicológico en diferentes situaciones tienen influencia sobre la cantidad y actividad de las células inmunes, y puede conducir al cambio de balance entre la secreción de citocinas proinflamatorias y las inmunorregulatorias..
Los seres humanos están expuestos al estrés desde el nacimiento, pero se debe reconocer que cierta cantidad de estrés es beneficioso para la vida. Este permite enfrentar con efectividad algunos desafíos importantes, suministrando la excitación y la energía necesarias requeridas en determinadas situaciones. El estrés se hace peligroso cuando es de proporciones excesivas, que desbordan las capacidades de adaptación del individuo o cuando se acumula sin salida adecuada, instalándose la frustración.El estrés es un término que se ha hecho sinónimo de vida moderna. Algunos estudios sugieren que la aplicación de estrategias psicoterapéuticas como la práctica de la relajación, la visualización, la meditación y la psicoterapia, que ayudan a un mejor enfrentamiento del estrés, permiten utilizar otros procederes más adaptativos que pueden ayudar a mejorar la supervivencia.-

Stress y enfermedades infecciosas

Existen varias evidencias de que el estrés conduce a una capacidad disminuida para combatir la infección. Por ejemplo, se ha comprobado que los estudiantes tienen más infecciones en la garganta alrededor del tiempo de exámenes. La actividad incrementada del eje HPA estimula la secreción de corticosteroides (tales como el cortisol) procedentes de la corteza adrenal, los cuales incrementan los niveles de glucosa en sangre e inhiben la liberación de interleucinas (ILs) e interferones (IFNs), por lo que los linfocitos son menos respondedores a los agentes invasores y el organismo está más propenso a contraer la infección..Además, los esteroides favorecen el retorno de los linfocitos circulantes a los sitios de almacenamiento y destruyen los propios linfocitos induciendo apoptosis.
En 1991, se demostró que los factores ambientales pueden tener un efecto medible sobre la salud. En este estudio, voluntarios humanos fueron inoculados con 5 virus diferentes de catarro común y como resultado, muchos de ellos enfermaron y otros no. La probabilidad de enfermar con catarro fue directamente proporcional a la cantidad de estrés que los individuos dijeron haber experimentado durante los años anteriores.
Estudios realizados en ratas con miocarditis viral, para evaluar el efecto del estrés por calor sobre esta enfermedad, condujeron a la conclusión de que la inducción de hipertermia después de inoculación viral agravó la necrosis miocárdica inducida por el virus e incrementó el porcentaje de mortalidad entre los animales infectados.
Cohen y colaboradores, evaluaron el papel del estrés psicológico en la expresión de enfermedad en sujetos con infección respiratoria aguda por el virus influenza A, y reportaron que el estrés psicológico más alto (evaluado antes del desafío viral) estuvo asociado con una mayor intensidad de los síntomas y con concentraciones más elevadas de interleucina-6 (IL-6) en respuesta a la infección. Esto corroboró que esta citocina se asocia con el estrés y con los síntomas de enfermedad.17 Por otro lado, un estudio realizado en niños con infecciones respiratorias altas, donde se evaluaron los efectos de los eventos vitales, el apoyo social y el enfrentamiento psicológico, demostró que el impacto del estrés vital sobre la vulnerabilidad a las enfermedades infecciosas en niños es moderado o precedido por el enfrentamiento psicológico y recursos sociales y que diferentes factores psicológicos influyen en la ocurrencia y duración de las infecciones.
Los efectos negativos del estrés sobre la susceptibilidad a las enfermedades se han reflejado no solo en las infecciones respiratorias clínicas virales en los humanos, sino también como un cofactor en la reactividad de los herpes virus latentes. Se ha observado que la inmunidad mediada por células (IMC) está significativamente afectada por productos de los sistemas nervioso y endocrino, y los estudios que han explorado los efectos del estrés sobre la patogénesis viral y la inmunidad han determinado que las respuestas neuroendocrinas, activadas por hipoquinesia, influyen profundamente en la IMC durante la infección viral. La depresión de la respuesta inmune celular altera la respuesta inflamatoria en el sitio de la replicación del virus y suprime la respuesta de IL-2 en el bazo y ganglios linfáticos drenantes
Investigaciones realizadas en pacientes infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) han demostrado, que el hecho de que estos enfermos conozcan que se encuentran infectados por el virus, puede ser un factor estresante suficiente para producir un estado de inmunodepresión capaz de incrementar el grado de vulnerabilidad a la acción del virus y de favorecer la enfermedad, por lo que el estudio de la evaluación del impacto psicológico de la infección, debe incluir el diagnóstico de enfermedad amenazadora para la vida como un incidente traumático que puede conducir a un trastorno de estrés postraumático con progresión al SIDA.. En estos pacientes también se han estudiado los efectos del estrés, síntomas depresivos y apoyo social sobre la evolución a enfermedad por VIH, y se ha observado que la progresión más rápida al SIDA está asociada con un mayor número de eventos vitales estresantes, mayores síntomas depresivos y menor apoyo social.-Resultados similares se han encontrados entre pacientes asintomáticos infectados por VIH, donde demostraron que la morbilidad psicológica estuvo asociada con un patrón de comportamiento de la enfermedad caracterizado por convencimiento de progresión de su patología, irritabilidad, disforia, percepción psicológica de estar enfermo y baja negación, en tanto que la capacidad individual para expresar emociones, niveles adecuados de apoyo social y bajos niveles de depresión, influyeron en una mejor adaptación a la enfermedad.
El estrés vital y la depresión pueden estar asociados con niveles sanguíneos alterados de neuropéptidos liberados por el SNC, que incluyen la sustancia P, la cual actúa como un neurotransmisor en la conducción de estímulos propioceptivos y es un modulador de la neuroinmunorregulación. Existen fuertes evidencias que demuestran que en los pacientes con SIDA con síntomas de ansiedad, estrés y/o depresión, la sustancia P desempeña un importante papel en su fisiopatología, ya que puede aumentar la susceptibilidad de las células inmunes a la infección por VIH y modular las funciones de estas células de una forma que puede afectar el curso de la enfermedad.

Estrés y enfermedades autoinmunes

La mayoría de las evidencias de que el estrés contribuye al comienzo y el curso de la enfermedad autoinmune son circunstanciales, y los mecanismos por los cuales los eventos estresantes afectan la autoinmunidad no están completamente comprendidos. Sin embargo, existen estudios que han mostrado una conexión entre el estrés y la enfermedad autoinmune.
Muchas enfermedades autoinmunes comparten 2 características comunes: la desregulación del SI y las vías del estrés. Dos vías, el eje HPA y el sistema nervioso simpático (SNS) regulan la respuesta inmune a través de la liberación de corticosteroides y de norepinefrina (NE), respectivamente. Estos neuroinmunomediadores actúan sobre células inmunes como los macrófagos por la vía de receptores adrenérgicos alfa o beta sobre su superficie, para modular la producción de importantes citocinas regulatorias, y generalmente actúan inhibiendo la inflamación. Sin embargo, bajo determinadas circunstancias, la NE promueve la inflamación a través de la interacción con receptores adrenérgicos alfa-1 de los macrófagos y el subsecuente incremento en la producción de factor de necrosis tumoral alfa (TNF-a). Aunque los macrófagos normalmente no expresan estos receptores, su expresión del mismo sobre la membrana plasmática de macrófagos y monocitos ocurre en algunos estados de enfermedad. A través de estos mecanismos, el eje HPA y el SNS influyen en el curso y la progresión de la artritis reumatoidea (AR), que probablemente desempeñan funciones importantes en la patogénesis de esta. Por consiguiente, los agentes terapéuticos que actúen en la modulación de las vías neurales que normalmente regulan la homeostasis del SI, pueden resultar beneficiosos para el tratamiento de la AR y de otras enfermedades autoinmunes.. También se ha comprobado que una disfunción del sistema neuroendocrino puede ser uno de los factores de riesgo implicados en la patogénesis de las enfermedades reumáticas. El estrés inflamatorio crónico mediado por signos neurales y humorales durante el estado activo de la enfermedad y los autoanticuerpos contra las estructuras del sistema neuroendocrino, pueden además participar en la disfunción neuroendocrina.
La mejor evidencia del efecto del estrés sobre la enfermedad autoinmune tiroidea es la relación entre el comienzo de hipertiroidismo de Graves y estrés mayor. Sin embargo, existen escasos reportes de posible relación entre el estrés y la tiroiditis de Hashimoto, probablemente porque el inicio y la evolución de esta enfermedad es por lo general insidioso, y los efectos del estrés podrían pasar inadvertidos
La patogénesis de la oftalmopatía de Graves es desconocida, pero está demostrado la existencia de una reacción inflamatoria en los tejidos orbitarios, asociada con la acción de anticuerpos antitiroideos. Recientemente se ha descrito que los factores oftalmopáticos podrían estar genéticamente determinados por parámetros medioambientales, entre los que se destaca el estrés, lo que apoya la hipótesis de que los procesos autoinmunes en esta inflamación ocular podrían estar relacionados con factores ambientales.Los pacientes que sufren de hipotiroidismo pueden algunas veces experimentar ataque de pánico, ansiedad extrema, palpitaciones, y se convierten en individuos muy agitados emocionalmente generando un mayor estrés. Esta enfermedad, donde el tiroides está hipoactivo, está frecuentemente acompañada de fatiga, desfallecimiento y varios niveles de depresión.
En estudios retrospectivos, donde se exploraron una serie de factores medioambientales que incluían eventos vitales estresantes, se concluyó que el estrés psicológico, medido como tensión psicosocial en la familia, parece estar involucrado en la inducción o progresión de la autoinmunidad relacionada con la diabetes en la infancia, debido a una unión de niveles hormonales y de señales nerviosas que influyen en la sensibilidad y necesidad de insulina, así como en el SI.

Stress y enfermedades neoplásicas

No está demostrado científicamente que la psiquis es responsable del desarrollo del cáncer, así como tampoco existen evidencias de que la psiquis tenga influencia sobre el tiempo de supervivencia o el porcentaje de curaciones, pero sí es incuestionable el desarrollo de estrés psicológico como efecto de tener una enfermedad amenazadora para la vida, que influye en la calidad de vida de los pacientes y de sus familiares, lo cual constituye un estrés negativo o distrés.33 La depresión y el estrés psicológico han sido implicados en los progresos del cáncer. De igual forma, la glándula pineal y su secreción principal, la melatonina, influyen en su inicio y progresión. Además, cambios en la secreción de melatonina han sido relacionados con el estrés y la depresión, y tanto la glándula pineal como la corteza cerebral, actúan por la vía del sistema límbico para producir sus efectos. La glándula pineal tiene un efecto sobre el cáncer tanto directo como por la vía del SI.8
Se ha demostrado un incremento de la incidencia del melanoma maligno con la edad en algunos países, lo que se ha señalado puede ser ocasionado como respuesta ante un estrés repentino provocado por el medio ambiente.También se han relacionado los niveles de síntomas de desorden de estrés postraumático (DEPT) con variables demográficas y psicosociales e historia médica en 31 mujeres con antecedentes maternos de cáncer de mama, que indicaron que el 19,4 % de esas mujeres probablemente tuvieran un diagnóstico de DEPT relacionado con el cáncer de la madre, particularmente en aquellas que mostraron una actitud más negativa. La severidad de los síntomas de DEPT se asoció positivamente con el estadio del cáncer materno al diagnóstico, e inversamente con la edad. Estos datos sugieren que el cáncer de mama materno es un evento emocionalmente traumático para muchas mujeres y constituye una influencia potencial de factores psicológicos y características estresoras sobre las respuestas de DEPT en las hijas.
En pacientes con cáncer se ha demostrado que existe una disminución de la función de las células del sistema inmune en el microambiente del tumor. Las relaciones entre distrés, apoyo social y actividad de las células asesinas naturales (NK) en pacientes con cáncer de ovario, en células mononucleares de sangre periférica (CMSP), líquido ascítico (LA) y en linfocitos que infiltran el tumor (LIT), demostraron que la actividad de las células NK en sangre periférica era significativamente más baja en las pacientes con cáncer de ovario al compararlas con aquellas que tenían tumores benignos, y que la citotoxicidad NK en LIT era significativamente más baja que en las CMSP o en LA. El apoyo social estuvo relacionado con una actividad NK más alta en CMSP y en LIT. El distrés guardó relación con la citotoxicidad NK más baja en LIT. Un modelo multivariado indicó asociaciones independientes tanto del distrés como del apoyo social con la actividad de las células NK en LIT, por lo que se concluyó que los factores psicológicos, tales como el apoyo social y el distrés, están asociados con cambios en la respuesta inmune celular, no solo en sangre periférica, sino también en el microambiente del tumor..En enfermos recién diagnosticados con cáncer de cabeza, cuello o pulmón, se relacionaron el desorden de estrés agudo (DEA) y el DEPT, así como la ansiedad, depresión y desorden por uso de sustancias, en los primeros 12 meses después de diagnosticada la enfermedad. Estos pacientes fueron evaluados para DEA durante los meses iniciales después de su diagnóstico y reevaluados para DEPT y otros trastornos psicológicos 6 y 12 meses después. La incidencia de DEPT a los 12 meses (14 %) fue más baja que la de otros desórdenes como la ansiedad (20 %) y la depresión (20 %), lo que sugiere la necesidad del desarrollo de intervenciones terapéuticas válidas para asistir a esta población de enfermos en el primer año siguiente al diagnóstico.Los síntomas de DEPT tales como pensamientos intrusos, excitación psicológica y evitación, han sido demostrados en madres y padres de niños que han sobrevivido a un cáncer. Kazak y colaboradores analizaron la presencia de DEPT en padres de niños con neoplasia en tratamiento y su asociación con la intensidad del mismo y tiempo desde el diagnóstico.
Las investigaciones psico-oncológicas están actualmente interesadas en la creación de métodos adecuados para identificar a los pacientes tomando en consideración su nivel de distrés, quienes se beneficiarán de una intervención psico-oncológica específica para facilitar el bienestar a largo plazo.
Además, no se debe soslayar la importancia de las experiencias estresantes como resultado del cuidado de pacientes con cáncer en los centros oncológicos. Esto es experimentado no solo por los médicos y las enfermeras, sino por todo el personal de salud que atiende a estos enfermos. En adición a la situación estresante de los cuidadores, se encuentran la escasez de personal, largas horas de trabajo, programas estrechos y recursos limitados. Por lo tanto, es importante el hallazgo de mecanismos innovadores para reducir los niveles de estrés de todo este equipo de trabajo.
Estrés y enfermedades cardiovasculares
Las investigaciones en Fisiología, Psicología y Medicina, han sostenido la idea de que el riesgo de enfermedad cardiovascular está incrementado por respuestas exageradas al estrés. En este contexto se propone un modelo de control del SNC sobre sistemas de respuesta periférica que suministran una vía para designar 3 fuentes de reactividad exagerada al estrés, la cual puede variar entre los diferentes individuos. El nivel superior incluye el sistema límbico y la corteza prefrontal como áreas interactuantes que forman las respuestas al estrés psicológico. Estas interacciones frontal límbicas, constituyen un medio de trasladar experiencias y procesos afectivos a las respuestas corporales. El nivel medio incluye al hipotálamo y algunas áreas del cerebro que trasladan las influencias descendentes al rendimiento corporal. Los niveles de activación de estas estructuras pueden conducir a reactividad incrementada para muchas formas de desafío. El nivel final incluye a los efectores periféricos que crean la respuesta en sí misma, la función alterada de un efector puede ser una fuente de reactividad incrementada. Esta organización puede suministrar una vía para penetrar en las fuentes de reactividad al estrés que caracterizan a grupos específicos de riesgo y permite, por lo tanto, suponerla como la fuente de la fisiopatología de la enfermedad.
Está bien establecido que los factores psicológicos pueden actuar como factores de riesgo para el síndrome coronario agudo (SCA), enfermedad en cuya progresión tiene un importante papel el SI. Los factores de riesgo psicológicos crónicos como la hostilidad y el estado socioeconómico bajo, son importantes en las etapas tempranas de esta enfermedad, en tanto que factores episódicos como la depresión y el agotamiento están implicados en la transición de las placas arterioescleróticas de estables a inestables. Disparadores psicológicos agudos como la cólera y el estrés mental, pueden promover la isquemia miocárdica y la ruptura de la placa..Investigaciones recientes demuestran la importancia de los parámetros inflamatorios en la etiología y pronóstico del SCA. Un estudio que exploró las relaciones entre los factores psicológicos y los parámetros inmunológicos en esta enfermedad, donde fueron evaluados el control percibido, apoyo emocional y eventos vitales 2 ó 3 días después de la hospitalización, así como el conteo de leucocitos totales y porcentaje de monocitos, macrófagos, neutrófilos y linfocitos, demostró que la hostilidad y los eventos vitales se correlacionaron positivamente con el porcentaje de monocitos, en tanto que el control percibido y el apoyo emocional se correlacionaron inversamente.
En cuanto al porcentaje de neutrófilos, hubo una correlación positiva con el apoyo emocional y negativa con los eventos vitales estresantes, y existió relación entre el reclutamiento de monocitos y un peor perfil psicosocial, predictivo de SCA.
presión sanguínea elevada y el SCA. Existen también evidencias de que ciertos tipos de personalidad son más susceptibles a las enfermedades relacionadas con el estrés.
Los aspectos psicosociales de la enfermedad del corazón han sido usualmente estudiados en pacientes masculinos. En las mujeres, las fuentes de distrés son a menudo encontradas en otras áreas como la familia, el ambiente del hogar y menos frecuentemente en el lugar de trabajo. Especialmente para las madres trabajadoras, la combinación del trabajo profesional con el del hogar, constituye un evento estresante considerable. El estrés es percibido en los hombres de manera diferente que en las mujeres, y conduce también a diferentes reacciones psicológicas. Un ejemplo es la recientemente descrita “cardiomiopatía de estrés”, una enfermedad aguda, amenazadora para la vida, la cual es a menudo provocada por distrés emocional súbito y puede ser encontrada principalmente en mujeres. Las mujeres con enfermedad del corazón manifiestan más distrés psicológico en respuesta a su enfermedad que los hombres. Al igual que en el hombre, los síntomas depresivos pueden impactar negativamente el pronóstico.
En 1999, el Instituto Nacional de Salud de EE.UU. fundó nuevos centros de investigación mente-cuerpo, para examinar cómo las creencias, actitudes y el estrés, afectan la enfermedad del corazón y el fallo del SI. Se ha comprobado que los pacientes que sufren de depresión después de un fallo cardíaco, es más probable que mueran comparados con otros que tienen una respuesta más adaptativa.46 Es muy importante la forma en que una persona percibe el estrés, la misma situación extrema puede producir distintos tipos de estrés en personas diferentes.
En términos de estrés y enfermedad del corazón, el estudio más amplio hasta la fecha ha sido “Interheart”, llevado a cabo en 52 países, el cual examinó el estrés laboral, el estrés financiero y el estrés alrededor de eventos vitales importantes en 24 767 personas, y encontró que el estrés elevó el riesgo de ataque al corazón 2,5 veces, casi tanto como el hábito de fumar y la diabetes. Aunque estudios previos han sugerido una correlación entre estrés crónico y enfermedad cardiovascular, esta fue la primera vez que se mostró una relación tan evidente.El modelo biopsicosocial describe las interacciones entre los factores biológicos y psicosociales en la etiología y progresión de la enfermedad. La forma en la que el individuo interpreta y responde al medioambiente determina la respuesta al estrés, influye en el comportamiento de la salud, contribuye a la respuesta inmune y neuroendocrina, y puede finalmente producir enfermedad. Las intervenciones psicológicas oportunas son necesarias para modular la respuesta al estrés y mejorar el comportamiento de la salud, enseñando a los individuos métodos más adaptativos para interpretar los desafíos de la vida con respuestas más efectivas.

miércoles, 2 de mayo de 2012

¿Cómo detectamos el estrés? ¿Sientes demasiada tensión emocional y que se te exige demasiado? ¿No duermes bien preocupado por los exámenes y las tareas escolares? ¿Comes de prisa porque estás demasiado ocupado? No estás solo. Todos - adultos, adolescentes y hasta los niños - pasan por momentos de estrés. Sin embargo, hay formas de reducirlo y hacer frente a lo que es inevitable. ¿Qué es el estrés? El estrés es una sensación que creamos al reaccionar a ciertos eventos. Es la manera en la que el cuerpo se enfrenta a un reto y se prepara para actuar ante una situación difícil con enfoque, fortaleza, vigor y agudeza mental. Los eventos que provocan el estrés cubren una variedad de situaciones - desde verse en peligro físico hasta hacer una presentación en clase o tomar un semestre con la asignatura más difícil. El cuerpo humano responde a estas situaciones activando el sistema nervioso y ciertas hormonas. El hipotálamo envía señales a las glándulas adrenales para que produzcan más adrenalina y cortisol y envíen estas hormonas al torrente circulatorio. Estas hormonas aumentan la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria, la presión arterial y el metabolismo. Los vasos sanguíneos se ensanchan para permitir una mayor circulación sanguínea hacia los músculos, poniéndolos en alerta. Las pupilas se dilatan para mejorar la visión. El hígado libera parte de la glucosa almacenada para aumentar la energía del cuerpo. Y el cuerpo produce sudor para refrescarse. Todos estos cambios físicos preparan a la persona para reaccionar rápidamente y eficazmente cuando siente tensión emocional. Esta reacción se conoce como respuesta al estrés. Cuando funciona como es debido, esta reacción es la mejor forma para que la persona funcione bajo presión. Pero la respuesta al estrés también puede causar problemas cuando es extrema. El estrés bueno y el malo La respuesta al estrés (respuesta de combate o fuga) es crítica en situaciones de emergencia, como cuando un conductor tiene que frenar el auto repentinamente para evitar un accidente. También se activa en una forma más sencilla cuando la persona está tensa, aunque no corra peligro - como cuando tu batazo puede ganar el juego; cuando te preparas para una fiesta o cuando estás haciendo un examen final. Un poco de estrés de este tipo puede ayudarte a mantenerte atento, listo para hacerle frente a cualquier reto. Y el sistema nervioso vuelve a su normalidad, listo para responder de nuevo cuando sea necesario. Pero el estrés no es siempre una reacción a cosas inmediatas o momentáneas. Eventos progresivos o a largo plazo, como un divorcio o el traslado a un nuevo vecindario o escuela, también pueden causar estrés. Las situaciones a largo plazo pueden producir un estrés de poca intensidad, pero perdurable, ocasionando dificultades a la persona. El sistema nervioso siente una tensión continua y se mantiene relativamente activo a fin de continuar liberando hormonas adicionales durante un período de tiempo prolongado. Esto puede agotar las reservas del cuerpo, haciendo que la persona se sienta agotada o abrumada, debilitando el sistema inmunológico del cuerpo y ocasionando otros problemas. ¿Qué causa una sobrecarga de estrés? Aunque una suficiente cantidad de estrés puede ser buena, una sobrecarga es algo aparte - nadie se beneficia por demasiado estrés. Por ejemplo, tener un poco de estrés porque tienes un examen puede motivarte a estudiar más. Pero cuando el examen te causa mucho estrés, te concentras menos en la materia que necesitas aprender. Las presiones que son extremadamente intensas, que perduran por mucho tiempo, o los problemas que hay que afrontar sin ayuda, pueden ocasionar una sobrecarga de estrés. A continuación mencionamos varias situaciones que pueden ser agobiantes si continúan por largo tiempo: • ser víctima de intimidación o estar expuesto a violencia o lesions físicas • relaciones tensas, conflictos familiares, la tristeza ocasionada por un corazón quebrantado, o el fallecimiento de un ser querido • problemas continuos en la escuela ocasionados por un problema de aprendizaje o cualquier otro problema como (ADHD) - trastorno de falta de atención por hiperactividad, el cual deja de causar estrés una vez que se reconoce y se trata con el apoyo adecuado. • estar siempre apurado, no tener tiempo para descansar y relajarse, y estar siempre en movimiento Algunas veces el estrés es extremo y necesita atención especial. El trastorno de estrés post-traumático es una reacción muy fuerte que puede producirse en personas que han pasado por una situación extremadamente traumática, como un accidente automovilístico grave, un desastre natural como un terremoto, o una agresión como la violación sexual. Algunas personas tienen problemas de ansiedad que causan reacciones extremas de estrés, convirtiendo pequeñas dificultades en crisis mayores. Si una persona se siente tensa, enojada o preocupada o tensa con frecuencia, es posible que sufra de ansiedad. Los problemas de ansiedad generalmente necesitan atención, y muchas personas buscan la ayuda de un consejero profesional para superarlos. Señales de sobrecarga de estrés Las personas que están pasando por una sobrecarga de estrés muestran algunos de los siguientes síntomas: • ansiedad o ataques de pánico • constante presión, confusión y apresuramiento • irritabilidad y melancolía • síntomas físicos: problemas estomacales, dolores de cabeza y dolores de pecho • reacciones alérgicas: eczema y asma • problemas del sueño • beber en exceso, comer en exceso, fumar o usar drogas • tristeza o depresión Todas las personas sienten el estrés de una manera diferente. Algunas personas se enfadan, comportándose de manera poco apropiada y desquitándose con los demás. Otras personas lo esconden y comienzan a padecer de problemas alimentarios o abuso de sustancias ilegales. Las personas que padecen de una enfermedad crónica también notan que los síntomas de su enfermedad se acrecientan cuando tienen una sobrecarga de estrés. Mantén el estrés bajo control ¿Qué puedes hacer para manejar la sobrecarga de estrés, o mejor aún, eliminarla? El mejor método para hacerle frente al estrés es aprender a manejar el estrés que acompaña cualquier reto; ya sea bueno o malo. El arte de manejar el estrés se va perfeccionando si se usa con regularidad, no solamente cuando se está bajo presión. Saber cómo eliminar el estrés y hacerlo durante situaciones calmadas puede ayudarte a pasar por circunstancias difíciles que puedan surgir. A continuación mencionamos varias sugerencias que ayudan a controlar el estrés: • No te sobrecargues con actividades. Si te sientes tenso, piensa en eliminar una o dos actividades, optando por mantener las más importantes. • Se realista. No trates de ser perfecto - nadie lo es. Esperar perfección de los demás aumenta el nivel de tu estrés (sin mencionar la presión que ejerce sobre los demás). Si necesitas ayuda con algo, como el trabajo escolar, pídela. • Duerme bien. Cuando se duerme la cantidad de horas necesarias, el cuerpo y la mente se mantienen en buen estado, pudiendo manejar cualquier situación negativa que cause estrés. Debido a que el "reloj del sueño" biológico cambia durante la adolescencia, muchos adolescentes prefieren acostarse más tarde en la noche y dormir más tarde en la mañana. Pero si te acuestas tarde y tienes que levantarte temprano para ir a la escuela, no dormirás la cantidad de horas necesarias. • Aprende a relajarte. El antídoto natural del cuerpo para el estrés se llama respuesta de relajamiento. Es lo opuesto al estrés y crea una sensación de calma y bienestar. Los beneficios químicos de la respuesta de relajamiento pueden activarse simplemente relajándote. Puedes provocar la respuesta de relajamiento si aprendes unos simples ejercicios de respiración y los usas cuando estés en una situación que te cause estrés. (Haz "clic “ en el botón para aprender sobre una). Asegúrate de mantenerte relajado y de tomar tiempo para disfrutar de actividades que te calmen y sean placenteras: leer un buen libro, tomar tiempo para disfrutar de tu pasatiempo favorito, jugar con tu animalito preferido, o darte un baño relajante. • Cuida tu cuerpo. Los expertos están de acuerdo en que ejercitarse con regularidad ayuda a las personas a manejar el estrés. (El ejercicio excesivo o compulsivo puede contribuir al estrés, por lo tanto, debe hacerse con moderación) Aliméntate bien para que tu cuerpo funcione de la mejor forma posible. Cuando sientes estrés, es fácil comer apresuradamente y comer comidas rápidas o que no son nutritivas. Cuando tienes estrés, tu cuerpo necesita más vitaminas y minerales que nunca. Algunas personas usan drogas para escapar de la tensión emocional. Aunque parezca que el alcohol y las drogas alivian la tensión emocional momentáneamente, la realidad es que depender de ellos causa más estrés porque afecta la habilidad natural del cuerpo para recuperarse. • Cuida tus pensamientos. Tus perspectivas, actitud y pensamientos influyen mucho en la manera en que percibes las situaciones. ¿Está tu copa medio llena o medio vacía? Una buena dosis de optimismo te ayudará a salir adelante en situaciones difíciles. Aunque no tengas práctica o seas algo pesimista, todos podemos aprender a pensar con más optimismo y disfrutar de los beneficios. • Resuelve los problemas sencillos. Aprender a resolver los problemas cotidianos te hace sentir en control. Evitarlos puede hacerte sentir que tienes poco control de la situación, causándote todavía más estrés. Aprende a evaluar la situación con calma, a pensar en las opciones que tienes, y a tomar los pasos necesarios para resolver el problema. Cuando te sientes capaz de resolver problemas pequeños, tendrás la confianza necesaria para resolver problemas más complejos - lo cual te ayudará en situaciones que te causen mucho estrés. Aumenta tu resistencia ¿Has notado que ciertas personas parecen adaptarse a las circunstancias difíciles sin alterarse? Se mantienen serenos bajo presión y pueden resolver los problemas según van surgiendo. Los investigadores han identificado las cualidades que hacen que ciertas personas posean una resistencia natural aun cuando se enfrentan a circunstancias que producen mucho estrés. Si deseas aumentar tu resistencia, trata de adquirir estas actitudes y comportamientos: • Piensa en los cambios como retos normales en tu vida. • Reconoce las demoras y las derrotas como un problema momentáneo que puedes resolver. • Piensa que tendrás éxito si continúas avanzando hacia tu meta. • Resuelve los problemas cuando surjan • Establece relaciones firmes y cumple con tus compromisos con tu familia y amistades. • Consigue un buen sistema de apoyo y pide ayuda. • Participa en actividades para relajarte y divertirte con regularidad Aprende a pensar que los retos son oportunidades y las situaciones difíciles no son desastres, sino problemas momentáneos. Resuelve los problemas y pide ayuda y consejos de otras personas, en vez de quejarte y permitir que se te acumule el estrés. Fija tus propias metas y mantente al tanto de tu progreso. Toma tiempo para relajarte. Sé optimista. Cree en ti mismo. Respira. Permite que un poquito de estrés te motive a tomar una acción positiva que te ayude a alcanzar tus metas.

Diferentes terapias frente a dolores producidos por Stress Cronico


Hasta el 40% del dolor crónico se alivia con trabajo psicológico, yoga, gimnasia al aire libre que permite la liberación de endorfinas, y en algunos casos con medicación indicada para dicho paci

Si un paciente está relajado con una dosis pequeña de analgésico desaparece el dolor, pero si está tenso o preocupado, tres administraciones del mismo no producen alivio

Hasta 60 por ciento del alivio del dolor crónico en pacientes puede provenir de la modulación emocional o de factores psicológicos


No es sostenible la idea de que hay un solo centro del dolor en el cerebro; más bien, existen diferentes áreas asociadas

Hasta 60 por ciento del alivio del dolor crónico en pacientes puede provenir de la modulación emocional o de factores psicológicos, y sólo 40 por ciento se explica por el uso de fármacos y analgésicos,
Según la experiencia clínica, si un paciente está relajado con una dosis pequeña de analgésico desaparece el dolor, pero si está tenso o preocupado, tres administraciones del mismo no producirán alivio.
En 2008, en Estados Unidos 1.4 millones de personas fueron diagnosticadas con cáncer, y más de 550 mil fallecieron por ese padecimiento; entre 20 y 50 por ciento de ellas tenían alteraciones emocionales, se sentían solos y abandonados, “y no hay pastillas para eso; por ello, se requiere estudiar las variables contextuales”, indicó.

El mecanismo del dolor


Cuando alguien se refiere a las bases neurales de la nocicepción, la manera en que el organismo responde a lesiones, daño o agresiones mediante receptores especializados,  no es sostenible la idea de que hay un solo centro del dolor en el cerebro; más bien, existen diferentes áreas asociadas.
En ese órgano hay áreas ventrales, como la ínsula anterior, zona productora de sentimientos.
No todos los pacientes reaccionan igual a los analgésicos. La variabilidad entre individuos y su respuesta fisiológica es muy amplia. Por ejemplo, menos del 50 por ciento de quienes padecen dolor neuropático alcanza el alivio adecuado. “El resto debe ser curado con otros procedimientos psicológicos o contextuales”.
Ante la situación, queda un “hueco” grande para dar alivio a los enfermos, que debe ser llenado con trabajo psicológico. “El dolor es una experiencia multimodal donde intervienen diferentes componentes, no sólo la nocicepción, sino el emocional-afectivo, cognoscitivo y motor, y la psicología, puede ayudar enormemente"

Se debe recurrir a factores contextuales o “no específicos” como la compañía, el contacto físico, la confianza médico-paciente.

La confianza y compañía son procesadas en el cerebro por la ínsula y la corteza cingular anterior, centros de la cognición emocional.
Los factores contextuales, también denominados moduladores psicológicos, pueden contribuir a que los individuos con dolor y estrés crónico puedan controlarlos con o sin fármacos. La enfermedad no se cura, pero la intensidad de las molestias puede disminuir con estos recursos.
En la Argentina: las tendinitis, cefaleas, migrañas, dolores en columna cervical, gastroenteritis, anorexia y otras, pero que se repiten frente a distintas situaciones de stress, constituyen más del 40% de patologías vinculadas al stress, y que si bien muchas veces pueden mejorar con medicación alopática, es importante que efectuado el diagnòstico, si no se encuentran enfermedades orgánicas, se investigue todas aquellas situaciones adversas vinculadas con stress de tipo laboral, emocional y psicológico que merezcan ser tratados con terapias alternativas, como las ya mencionadas.Ya que se ha observado una multiplicidad de otras patologías como : úlceras gastrointestinales,taquicardias,anemias, tiroiditis producidas por medicaciones indicadas para el alivio de las primeras.Por eso es importante la confianza médico-paciente, y el conocimiento que el profesional tenga acerca de estas situaciones, de manera que se efectúe un diagnótico certero, antes de comenzar con cualquier terapia.

Área de la ciencia: Medicina (todo), Psicología (todas las técnicas)



Comenzar a luchar contra el stress

EVITE LA ACUMULACION DE STRESS
Cuando usted entra en él, trate de percatarse de inmediato y salir, recuperando la iniciativa, la energía, y tomando acciones concretas para aliviarlo, evitando su acumulación.

HAGA CON REGULARIDAD EJERCICIOS FISICOS.
El ejercicio físico reduce el stress, alivia la tensión. Reduce la ansiedad, la depresión y la hostilidad que surgen con los niveles altos de stress.
Al sufrir stress, el organismo produce una hormona potencialmente tóxica, la noradrenalina. El ejercicio ayuda a quemarla. También con el ejercicio se generan endorfinas, que inhiben el dolor, elevan el estado emocional y facilitan la relajación psicofísica.
“Además, una buena condición física nos prepara para resolver mejor las situaciones estresantes. Estudios universitarios han revelado que la gente que mantiene una buena condición física, puede controlar el stress sin incurrir tan rápidamente en enfermedades o depresión. Si se encuentra en medio de una circunstancia en la que no cuenta con el poder de cambiarla, con sólo mantenerse en buena condición física minimizará las efectos negativos del stress en su salud física”.

SEA OPTIMISTA
Estudios psicológicos confirman que las personas optimistas sufren menos señales físicas que las pesimistas. Eso es fácil de comprender. La predisposición hacia el optimismo o el pesimismo determinará la cantidad de reacción de stress innecesaria que experimentará a lo largo de su vida. Si constantemente se encuentra en un estado de alerta por la anticipación de desastres que nunca llegan, su cuerpo pasa por reacciones de stress de igual manera que si en realidad ocurrieran esos desastres.
Por ejemplo: cuando uno piensa que a otra persona puede haberle ocurrido algo, y luego verifica que no, el stress sufrido equivale a cualquier otra experiencia negativa real. Por el contrario, no hay reacción de stress cuando una demora está claramente entendida.
Por lo tanto: NO SE APRESURE CON LOS JUICIOS Y LAS INTERPRETACIONES. Pregúntese si está reaccionando a un hecho real o bien a un temor por algo que pudiera suceder. Posponga toda reacción hasta tener la certeza sobre lo que ocurre.
La mente es la que crea el stress. Al tener una mente saludable también tendremos un cuerpo sano. Si el stress inducido por la mente causa enfermedades psicosomáticas, es obvio que pensamientos positivos pueden crear salud psicosomática.
Al presentarse un problema, busque soluciones en lugar de quedarse atrapado en conclusiones.
‘Para se más optimista, AYÚDESE APRENDIENDO DE OTROS. Escuche grabaciones sobre motivación y lea materiales acerca del mismo tema. Usted puede aprender a ser optimista. Puede aprender a desarrollar una actitud más positiva hacia la vida. Si no es típicamente optimista, estudie lo que enseña la gente que practica el ver la vida desde una perspectiva positiva’.
PRACTIQUE LA RELAJACION
El stress pone en acción una serie de respuestas bioquímicas. La relajación física pone en movimiento una serie de respuestas bioquímicas prácticamente opuestas a las que causan el stress.
También procure ESCUCHAR CASSETTES O CD CON MUSICA ESPECIALMENTE COMPUESTA PARA LA RELAJACION, O CON SONIDOS DE LA NATURALEZA.

DUERMA BIEN
Al dormir, el cerebro almacena substancias bioquímicas que ayudan a tratar con el stress. Todos conocemos los efectos de la falta de sueño combinados con una situación estresante.
EVITE ACTIVIDADES FISICAS O INTELECTUALES FUERTES ANTES DE IR A DORMIR

EVITE LA PRESION DEL RELOJ
TÓMESE MAS TIEMPO QUE EL NECESARIO (para viajar, hacer un trabajo, etc.)
Asigne más tiempo del pensado para cualquier actividad.
Programe, en sus horarios cotidianos, un período de inactividad en el que no se haga nada productivo.
Como todos experimentamos ansiedad por el tiempo improductivo (demoras, atascamientos, esperas, etc.), ENCUÉNTRESE PREPARADO PARA APROVE- CHAR ESE TIEMPO EN APRENDER ALGO. Lleve un libro a un lugar donde puede haber demoras. Use, por ejemplo, el tiempo de viaje para aprender o repasar un idioma, adquirir mayores conocimientos de su actividad o negocio, motivarse, etc.
Por otro lado, y respecto al tiempo, recuerde que TENER HORARIOS Y RUTINAS CREAN UNA SENSACIOPN DE ORDEN PROPICIA PARA EVITAR EL STRESS.

NO TOME COMPROMISOS PORQUE SÍ.
Si tiene el ‘sí’ fácil, deténgase a reflexionar y diga: “quiero fijarme en mi agenda”. Es bueno llevar agenda, para ser riguroso con el tiempo (y no sobreexigirse) y para no recargar la mente.

NO SUBESTIME LA IMPORTANCIA DE COMUNICAR SUS SENTIMIENTOS CON PALABRAS
COMPARTA. UN PROBLEMA QUE SE COMPARTE ES UN PROBLEMA QUE SE SOLUCIONA.
No existe stress que no se pueda reducir o inclusive eliminar con la presencia y la comprensión de una amistad. El gran filósofo griego Aristóteles dijo que “nadie elegiría vivir sin amigos, aunque tuviera todos los demás bienes”. Y el genial Shakespeare, en MACBETH , escribió : “DALE A LA AFLICCION PALABRAS: QUE LA PENA QUE NO HABLA, SUSURRA AL AFLIGIDO CORAZÓN Y PRECIPITA SU QUEBRANTO”.

PIDA UN MASAJE.
El tacto es agradable, puede inducir la relajación y el placer. También son muy efectivos la caricia amorosa o los mimos.

BUSQUE SITUACIONES PARA REIR.
La risa es un remedio poderoso. Refresca el cuerpo y la mente. Ayuda a relajarse.

REDUZCA LA SOBRECARGA DE ACTIVIDAD EN SU CASA.
Tómese con más calma el desorden de la casa o los problemas domésticos que surjan.

AYÚDESE CON UN COMPLEJO VITAMINICO.
Se sabe que el stress puede agotar las vitaminas B y C del cuerpo. Las vitaminas B son parte del proceso que genera bioquímicos en las células cerebrales que envían los mensajes de un extremo del nervio al otro. La insuficiencia de vitamina B puede producir depresión, desgano, y otros síntomas debilitantes para enfrentar el stress.

MANTENGA CONTACTO CON LA NATURALEZA.
Cuide un jardín. Pasee por un parque. Esté atento y sea sensible a la naturaleza. Cultive plantas en macetas. Cada vez que pueda observe a los insectos (hormigas, abejas, etc.).

SI TIENE GANAS, NO SE REPRIMA Y LLORE.
La obra MANAGING STRESS reporta lo siguiente:
“El análisis químico de las lágrimas derramadas por personas que estaban viendo películas emocionalmente conmovedoras, comparado con el de las que fueron expuestas al vapor de la cebolla, demuestra que las lágrimas emocionales contienen un nivel mucho más grande de proteína. Las lágrimas, en teoría, pueden ayudar a remover los químicos que se generan durante una situación emocionalmente estresante, por lo cual restauran el balance químico del cuerpo”.
Otros estudios demuestran que en los grupos de control, las personas que no se inhiben de llorar en público se exponen menos a enfermedades causadas por el stress, que aquellas que ven el llanto como un signo de debilidad. Esto demuestra lo que todos intuimos: que llorar puede ser una buena descarga, beneficiosa para el cuerpo y para la mente.

PONGA LOS PROBLEMAS EN SU
JUSTA PERSPECTIVA
Imagínese a un médico diciéndonos que sólo nos quedan unos meses de vida: le restaríamos dramatismo a nuestro problema estresante. Considerar la vida como un extra, un regalo que debemos agradecer, podría evitar una gran cantidad de stress y así muchas enfermedades que éste provoca.

BÚSQUELE EL LADO POSITIVO A UN TRABAJO QUE LE DESGRADA
Está científicamente comprobado que aquellos que están conformes con su trabajo están menos estresados: el propio trabajo puede resultar una terapia excelente contra los problemas de stress.

Trabajar dieciocho horas en algo que nos apasiona puede no hacernos daño alguno, y trabajar sólo seis horas en algo que nos disgusta puede provocarnos enfermedad.

DISFRUTE DE UNA FRAGANCIA
QUE LE AGRADA.
Los olores se transmiten por fermones (palabra griega que significa transferencia y excitación), que son moléculas que viajan por aire hasta los receptores de las fosas nasales y allí desencadenan las reacciones glandulares y mentales del cerebro. Los olores son muy importantes porque evocan hechos o experiencias del pasado en nuestra memoria. Se pueden utilizar para reducir el stress, debido a la relación entre los olores, el cerebro y la memoria.

TENGA UNA MASCOTA.
Existe evidencia concreta de que las personas viven más saludables y prolongadas vidas si tienen una o más mascotas, esto se debe a que reducen el stress en la gente.

CAMINE.
Una caminata a paso vivo, durante treinta minutos, todos los días, es una alquimia que transforma el cuerpo y la mente. Tranquiliza, es una fuente de juventud y complemento obligado de cualquier programa para el manejo del stress.
La buena caminata alivia las contracturas musculares, y con ella los dolores de cabeza, de cuello y espalda. La circulación mejora y la presión arterial se estabiliza.

La Actitud Positiva y su Repercusión en Uno Mismo

El buen humor o sonreír en el lugar de trabajo es una buena terapia para luchar contra el estrés y la presión laboral ya que, según un estudio, un cambio de actitud en este sentido, mejoraría nuestro estado anímico.

El ambiente laboral está lleno de ansiedad, prisas, estrés y problemas cotidianos que nos complican un poco más la vida. Así, el buen humor puede ayudarnos a disfrutar más de lo que hacemos y a conseguir una mayor integración en los procesos de trabajo y, por ende, en el entorno laboral.

La actitud positiva, el talante y la predisposición a colaborar así como la colaboración con los compañeros, pueden convertir nuestro entorno de trabajo en un lugar agradable donde podamos desarrollar nuestra personalidad. Según la mayoría de especialistas, se trata de asumir lo antes posible que se puede disfrutar .Es el comienzo de un mayor bienestar. trabajando, enfocando las tareas cotidianas de un modo más creativo y productivo. Además y como complemento, la filosofía oriental puede ayudarnos a potenciar otros aspectos que permitan el equilibrio y la armonía en dicho entorno laboral, con el mínimo esfuerzo a través de la decoración, la luminosidad, la ubicación del mobiliario, proporcionándonos una mayor sensación de felicidad y alegría.

Así, los expertos creen que el trabajo es una fuente de realización personal y un ámbito en el que las capacidades de las personas alcanzan su mayor desarrollo y plenitud, tanto para ellos mismos como en relación con el resto.

Nancy Rothbard, profesora de Gestión de la Universidad Wharton en Estados Unidos y Steffaniel Wilk de la Universidad de Ohio, han investigado cuáles son los acontecimientos que influyen en nuestro cambio de humor durante la jornada laboral. Así, se han preguntado cuáles son los cambios de humor que más efecto tienen: los que se producen al comienzo del día o los que se van produciendo con altibajos, a medida que avanza la jornada laboral.

Ambas especialistas han llegado a la conclusión que tanto un estado de ánimo positivo como negativo afectan a la productividad del trabajador, pero que el efecto del buen humor es mucho más poderoso porque la persona que asume que disfruta más de su actividad, logra reducir la monotonía de las tareas diarias, enfocándolas de un modo más creativo y, por tanto, más productivo













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